lunes, 26 de diciembre de 2011

De sobra es sabido que cuando llegan estas entrañables fechas se nos agranda el corazón, nos volvemos más sensibles y hasta vamos con la sonrisa permanentemente.  Claro que, no todos responden así.

Es fecha de regresar de, encontrarse con la familia y hasta de recuperar el tiempo "perdido" con los que más quieres, por ejemplo, con los más pequeños de la casa. Me sorprende ver cómo respiran magia de la navidad, te recuerdan a ti cuando eras un moñaco inocente y dejabas pastitas para Papa Noël o Los Reyes Magos.  Me gustaba esa sensación.  Sinceramente, el pequeño de mi casa me hace volver a esos años de ignorancia, mirarle a los ojos mientras te dice todo contento qué les ha pedido a los magos o al señor rosado disfrazado de rojo es algo que me encanta.  Para terminar te pregunta, ¿tú qué les has pedido? Si tu supieras vida mía...


Como decía, se te enternece el corazón, nada de arbolitos pintados con lucecitas, muérdago o figuritas artesanas, los niños son los artífices de la tan ansiada magia navideña.  En definitiva, te absorbe en su pequeño mundo y tanto me he metido, que he recordado mis prácticas en pediatría (recordad, la saga "Como un niño con bata blanca").

Decía en alguna que otra línea que cuando te acercabas a ellos vestido de "médico" te miraban con recelo, como si no fueses de su pandilla, desconocido, ese monstruo S.A. que les atormenta las noches o aquel hombre del saco que nunca han visto y que les tiene atemorizados cada vez que se portan mal.  Sí, te tienes que inventar cualquier treta para que conectes con ellos, um..."conectar", quizás es esa la palabra sí, te enchufas con ellos y ya todo va sobre ruedas.  Da igual que les quites su camisetita y les toques la panza, o te acerques con el artefacto estetoscópico pues si conectas con ellos, te dejarán hacerles cualquier cosa.  Pero claro, no todos son así, están los otros pequeños que aunque les mires con tu mejor sonrisa o les sorprendas con un boli que emite luz, se negarán y llorarán.  Ponen cara de "como me toques, ¡no te ajuntaré!".

El otro día salió en las noticias un reportaje que hablaba de niños que en estas fechas están hospitalizados.  Los veías atornillados a la cama y presos del típico gotero con líquidos desconocidos.  ¿Qué pensarán esos pequeños que no pueden estar en sus casas en estas fechas?.  También me pongo en la piel de mis futuros compañeros de profesión y en especial de los pediatras, pues tienen que ser fechas duras también para ellos.  Ver como algún pequeño solo tiene esa sonrisa permanente cuando algún intruso se disfraza de Papa Noël o se pinta la cara de negro para traerles un regalito y la otra gran parte del tiempo carecen de esa magia inocente navideña.  Desde mi punto de vista, creo que nos tenemos que convertir en el mejor amigo de ellos, pertenecer a esa pandilla, comportarte como cuando eras pequeño (yo en las prácticas intentaba hacerlo), chocarles la mano con complicidad y hasta participar en los pequeños mundos imaginarios de sus grandes juegos.

En definitiva, contagiarte de ese espíritu que tanto perdemos "los mayores" y rebosan los pequeños.  Ellos, durante todo el año tienen que sentir (aunque más en estas fechas) que...

"Hay un amigo en mí..."

4 comentarios:

NestrellaG dijo...

Que bonito! :) Nunca hay que perder el espíritu navideño! Ya te imagino disfrazado de papá Noël o de rey mago jeejee eso si que me sacaría una sonrisa de las buenas ;D

El paciente y tú dijo...

Jaajaj, Estrella pues sabes que en 4º de ESO me vestí de Baltasar en el colegio para el Belén?? jeje, soy el más blanco y me pusieron de negrillo!

Sí, se reían de mí :P

NestrellaG dijo...

jjaajajaaj Hay que buenoo, que se me sale la lagrimilla xDD Maree, como para no reírse :pp Seguro que eras la envidia de los otros reyes ;D

Aileen dijo...

Ya te cuento yo como se viven las Navidades en el hospi desde el lado del enfermo.

Son raras, todos están igual o peor que tu, y la gente que se mueve a tu alrededor parece que va a lo suyo, hasta que en un momento...mmm ZAS! aparecen risas, gritos de emoción y te preguntas, y ahora?? y ves entrar por la puerta a gente disfrazada (en mi caso enfermeros payasos, no habia reyes magos). Por un rato te hacen olvidar de lo demás, de que la niña de al lado tiene dolor, de que su madre llora, de que la tuya no duerme... (yo ya no era un bebe, tenia 11 años y me daba cuenta de todo, no es lo mismo)... pero la verdad, se van y todo vuelve a ser igual. Para los médicos es como si ese momento especial no hubiera pasado, no vuelven a hablar de el, porque realmente tampoco lo han vivido, l@s enfermer@s, que si lo han vivido, habitación por habitación con los enfermeros payasos, salvo en contadas menciones, tampoco vuelven a recordar mucho de ese momento y entre todos vuelven a sumir a los pequeños en el "mundo hospitalario" sea navidad o no....

Por lo menos esa fue mi experiencia fue fin de año y reyes...

reloj gratis blog y web html clock contador de usuarios online
web clocks reloj html
Contatore

Sobre mi...

Mi foto
Licenciado en medicina con blog donde cuenta historias interesantes ocurridas con los pacientes, curiosidades médicas...te unes? No números, nombres!

Popular Posts

En Facebook...

Web de interés sanitario

Web de interés sanitario

En Google...