Ya ha pasado un año desde la última vez, viejo amigo virtual...

Y es que me he sentido médico, útil...he vibrado con la mejoría de algún paciente, he tomado decisiones (y como todos, me he equivocado), he arriesgado en tantas y conservado en cuantas... he ido a la 12 del edificio Princesa Sofía y he vuelto a la 7 del Virgen Blanca en cuasi 5 minutos, no he dormido nada en una guardia o si lo hice, fue a trocitos cortitos a pesar de no sonar el busca, la he vuelto a ver a ella en alguna paciente y por supuesto, me he vuelto a derretir...he reñido por fumar a la par que felicitado por dejarlo, he ayudado, me han ayudado y he esquivado. Hice el primer, tercer o segundo turno...en definitiva... he sentido.
Y no sabes lo afortunado que me siento de ello. Para esto me he tirado la vida entera metido en un aula...o en tu pequeño zulo estudiantil, renunciando a miles de horas de diversión sólo porque llegara este momento. Es tan hermoso que un paciente te sonría cuando ya se siente mejor, que te reciba con un alto y aséptico "¡Buenos días Jesús!"...que vale la pena, completamente. También lo vale cuando has derramado lágrimas porque el final no fuera con perdices...pero es que forma parte del disfraz. Por ello en su momento hice por rotar en UCI pediátrica u oncología pediátrica, quería SENTIR. Creo que un médico, antes de ser médico, debe sentir...sentir por su paciente, por imaginarse y aceptar como dogma el hecho de que el otro lado del fonendo SIEMPRE estará más frío. No me importa la responsabilidad, al contrario, en este último año de formación y trabajo, me ha gustado tenerla, me ha gustado "jugármela"...supongo que será la juventud médica que me lleva a ser "valiente", pero la sensación querido lector, es como una especie de adicción.
Siempre he querido transmitirte que los médicos, ante todo, somos personas, y los residentes, personas con miedo andante. No os podéis imaginar la cantidad de sensaciones diferentes que puedes llegar a tener por ejemplo, en una guardia; seguro que si buceas por mi blog, encontrarás alguna entrada en la que te lo he contado... el hecho de que a pesar de todo lo que sientas (miedo, cansancio, sueño, ira, rabia, tristeza, impaciencia, gripe, ilusión, incertidumbre, ganas...) te lo tienes que guardar y ante todo, desprender tranquilidad y seguridad. Esto va de sentir, pero también de TRANSMITIR.

¡Ah por cierto! ¡Se me olvidaba! Me entrevistaron para Redacción Médica!!! Es un diario médico con bastante prestigio...y la verdad es que a la gente le gustó, llegó a ser lo más leído y la experiencia me ha encantado! Qué locura... :D
Te veo en breve...viejo amigo.
1 comentarios:
Encanta de leerte de nuevo... :)
Enhorabuena por el fin de residencia... Da vértigo... pero sí, merece la pena.
Un abrazo
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