Una guardia realmente de sensaciones, de esas que te hacen "evolucionar" como médico, no ya en cuanto a conocimientos (que también), si no de eso que llaman experiencia. La experiencia es un grado, el diablo sabe más por viejo que por diablo, yo tengo más experiencia que tú (y sé más que tú...)...te lo habrán dicho miles de veces. Vale, bien. Yo incluso hoy me atrevo a ponerle una letrita indefensa más... experiencia(s). De mil maneras han comenzado esas experiencias: "Neumo? Mira era para comentarte un paciente...", "Hola mira, te llamo de cirugía...", "Jesús, soy de Interna, ¿te importaría venir a ver un paciente?", "Jesús porfa, tienes otro ingreso y tiene mucho dolor..."... Entre capítulo y capítulo se colaba la publicidad, los típicos cambios de intravenoso a oral y de oral a intravenoso, de subir y bajar oxígeno o de controlar que tu ancianita adorable de la 436 no se quitase la mascarilla...me lleva por el camino de la amargura, pero me quedo embobado cuando me habla.

Lo siento, pero no me acostumbro. Pero, ¿Sabéis qué? No, no quiero acostumbrarme. No quiero perder esa "sensibilidad" y que ver irse a un paciente me resulte casi normal... no quiero. Me niego. Aunque luego me quede con cara de imbécil y en mi cabeza resuenen mil por qués.
Hoy ha habido un hecho que me ha mostrado de nuevo el lado feo de mi profesión. Sólo un gesto.
Terminar de "despedir" a una habitación, quitarme los guantes azules de protocolo y en menos de 10 segundos tener que volvérmelos a poner porque otro paciente me requería. Sin anestesia, sin asimilar lo anterior...en shock. Me miré las manos una y otra vez para asegurarme que iban a ser otros guantes.
Pese a todo, sigo amando mi profesión.
El show debe continuar.
3 comentarios:
Increíble entrada. Es el lado malo de los profesionales sanitarios y yo también soy de las que no quiero acostumbrarme, porque me gusta sentir, me gusta comprender que eso es la vida y que la vida duele. Aunque no nos toque a nosotros ahora, nos tocará alguna vez.
Desgarrador. Muy duro.
No pierdas nunca esa empatía, nos hace humanos.
Un abrazo
No pierdas la humanidad... yo soy R tres y veo a muchos adjuntos en esa situación que hasta hacen chistes... No por juzgar, sólo por ponerte un ejemplo... mantén los sentimientos. Un saludo!
Publicar un comentario