Continuamos alimentando nuestra sección de entrevistas. En primer lugar queríamos agradeceros la aceptación que habéis tenido ante el post anterior en la mencionada sección de nuestro blog, se compartió 27 veces en Facebook, muchas gracias!.
En esta ocasión, entrevistamos a una de las chicas que más participa en nuestro blog, sufre psoriasis en las uñas y estamos encantados que nos brindase la opción de poder conocer su enfermedad a través de nuestras entrevistas, muchas gracias @Drewmorante!!! Por supuesto os invitamos a que visitéis su interesante blog: http://labusquedadedrew.blogspot.com
Y sin más, os invitamos a leer esta interesante entrevista y que conozcáis un poquito más esta enfermedad, no incluimos ninguna entradilla, ella misma la define muy bien en una de sus respuestas, ¿Empezamos?:
- Como en toda buena entrevista, tiene que haber un título, pónselo, el que quieras.
Cuando tus uñas te convierten en inútil
- Define tu enfermedad en 4 palabras.
Crónica, rara, estética, dolorosa
- ¿Qué sentiste aquel día cuando te dieron el diagnóstico definitivo?
En un primer momento, alivio. Mucha gente me preguntaba si lo que tenía eran hongos, y yo no sabía que contestar. Como los hongos muchas veces se asocian con falta de higiene, me sentía fatal, y el rechazo de la gente era mayor por miedo al contagio. Cuando supe que era Psoriasis, al menos sabía que no se podía contagiar, y que había una manera de curarlo. Al cabo de 48h reconozco que me dio un bajón, por saber que era crónica, que podía ir a más, y porque por mucho que ahora tuviera “armas” para defenderme, sabía que el rechazo no me lo iba a quitar nadie.
- Dinos, ¿Qué conocías de tu enfermedad antes de saber que la tenías? Es decir, ¿Habías oído hablar de ella?
Había oído hablar de ella, pero tampoco me había preocupado mucho por el tema. Para mí el término Psoriasis tenía una connotación negativa bastante grande, incluso rayaba el desprecio, aunque no se explicar porqué. Una vez diagnosticada la enfermedad comprobé que es un término que a veces se usa incluso como insulto (Ejemplo: La película “Amor ciego”)
- Cuéntanos, ¿Qué es lo primero que piensas cuando oyes la palabra “psoriasis”?
Ahora, lo primero que pienso es “Menuda putada” (con perdón). Con el permiso de los lectores, voy a aprovechar para hacer un pequeño resumen simplificado de lo que es exactamente la Psoriasis y así creo que comprenderán mi expresión:
Digamos que nuestra piel nace, “crece” y se muere. Las células muertas de nuestra piel se desprenden solas, por ejemplo cuando nos duchamos. Este ciclo, que en una persona normal dura aprox. 28 días, un enfermo de Psoriasis puede hacerlo en, por ejemplo, 5 días. Eso implica que cuando la piel nueva quiere “salir”, la anterior todavía no se ha muerto y sigue ahí, por lo que se forman unas placas blancas bastante evidentes que además producen mucho picor. Estas placas son las que a la gente le producen tanto rechazo.
La psoriasis en las uñas es generalmente una “consecuencia” de la psoriasis, es decir, un 30% de los pacientes que tienen psoriasis en la piel, además lo tienen en las uñas. Tenerlo SOLO en las uñas, como es mi caso, es bastante raro.
En el caso de las uñas, lo que enferma no es la uña en sí, si no la piel de debajo. Esto provoca que la uña se despegue de su lecho (que duele mogollón) y se levante, lo cual es incomodísimo. Esto también implica que las cremas tienen muchos problemas para llegar a la raíz de la lesión (porque la uña está en medio) y que la curación sea mucho más lenta, ya que no se ve hasta que la uña no crece por encima de piel sana.
Es una enfermedad crónica que se da en brotes y es hereditaria en muchos casos. Además, aunque se ha avanzado mucho, se desconoce qué es exactamente lo que provoca la enfermedad.
- Cambiando de tema, ¿Echas de menos algo desde que sabes de tu enfermedad ? ¿Esta enfermedad provoca limitaciones en la vida cotidiana?
Buf…. Echo de menos mis uñas largas, duras y estupendas que he tenido toda la vida. También echo de menos poder pintármelas. Y cuando he tenido brotes gordos, he echado de menos las cosas más absurdas: Desde poder abrir el abrefácil del brik de leche con las uñas hasta poder tocar la guitarra…Una cosa que puede parecer una tontería: Ponerme unas sandalias!!! La primera uña que enfermó (hace ya casi 10 años) fue la del dedo gordo del pié derecho, y ha sido siempre la que peor ha estado, así que durante los meses de verano, o bien tenía que usar calzado que no enseñara los dedos, o ponerme sandalias y pasar vergüenza. Este año parece ser que va a ser el primero en 10 años que me voy a poner unas sandalias sin preocuparme por nada!
En cuanto a las consecuencias de la medicación, pese a que no bebo, echo de menos poder tomarme un vino blanco en una cena. Al principio no me importaba, pero tras año y pico reconozco que me apetece un montón!
Y sobre las limitaciones, pues depende de cómo tengas las manos en cada momento, pero si las uñas engrosan mucho tienes que tener cuidado con los golpes, los enganchones… Imagínate que algunas de tus uñas de repente tuvieran un grosor de unos 2 cm, al no estar acostumbrado, no cuentas con ese grosor y te golpeas constantemente.
- Por otra parte y desde tu punto de vista, ¿Ha tenido algún tipo de repercusión tu enfermedad en la gente de tu entorno? (familia, pareja, amigos/as..).
En cuanto a mi familia ha tenido una repercusión positiva, porque se han preocupado mucho por mí, sobre todo cuando tomaba una medicación que me tuvo 3 meses tirada en un sofá. En cuanto a mi (ex) pareja, empezó a defenderme de las bromitas de sus amigos, pero creo que en el fondo se avergonzaba, tanto desde el punto de vista estético como por la connotación negativa de la palabra “Psoriasis” que comentaba antes. Mis amigos se han portado fenomenal, de hecho, cuando ven mejoría en mis manos casi se alegran más que yo.
- Volviendo a aquellos primeros momentos, ¿Que actitud adoptaste ante la enfermedad? ¿Ha cambiado mucho aquella manera de verla a la que tienes actualmente?
Mi actitud fue de aceptación total, y de ganas de curarme, pero me lo tomé con cierta ligereza. Estaba dispuesta a hacer lo que fuera, así que me compré las tropecientas cremas que me recetó el médico en un primer momento, pensando que sería la cura milagrosa que haría que en 6 meses tuviera de nuevo unas manos estupendas. Después fui descubriendo que curar esto no es tan fácil (2 cambios de medicación me avalan), que hay que tener mucho cuidado con los factores externos (estres, alimentación) y sobre todo, que algo tan absurdo como tener unas uñas mal puede tenerte tirada en un sofá hecha polvo. Vamos, que lo que para el resto del mundo es una mera cuestión estética, al enfermo le puede condicionar su vida en muchos sentidos.
- Sabemos que a veces nuestra sociedad puede llegar a ser muy superficial, ¿Te han mirado raro al ver tus lesiones o te has sentido incómoda en algún momento?
Me han mirado de mil maneras, con pena, con asco, con curiosidad… Me he encontrado gente que no se ha atrevido a preguntar pese a no poder dejar de mirar mis manos, otros que me han preguntado muy educadamente, y gente que ha sido muy desagradable: En esos casos, lo más suave que me han dicho ha sido “A ver si te dejas de comer las uñas, que menudas manos que llevas”. Pero eso no me hace sentir incómoda, porque en esos casos contesto y se suelen quedar muy cortados. Incomoda me he sentido muchas veces, sobre todo cuando ves que miran y no se atreven a preguntar. Este año en Agosto tuve un brote muy fuerte y deseé más de una vez ponerme unos guantes, pero claro, con el calor que hacía era imposible. Algunos días pasé mucha vergüenza.
- Para nosotros muy importante, ¿Qué tal es el día a día para ti?
Actualmente es un día a día casi normal, porque el brote está controlado y tengo las manos casi normales. Las únicas diferencias son que no puedo llevar las uñas largas y que tomo una pastilla diaria para evitar un posible brote de Tuberculosis a causa de la medicación.
Cuando el brote no estaba controlado, mi día a día incluía darme golpes en las uñas con todo lo imaginable: Con las puertas, con los cajones, con la palanca de cambios del coche… Y meter la mano en el bolso era un imposible, siempre me clavaba algo. Era como tener unas manos que solo puedes usar al 50%.
Como curiosidad, hubo una época donde tuve que llevar la uña del dedo gordo de la mano derecha tapada durante 6 semanas… Era incomodísimo. También me tuve que quitar la uña del dedo gordo del pie derecho y durante una temporada apenas podía caminar porque me dolía una barbaridad (y encima era Noviembre, así que nada de sandalias). Recuerdo salir a cenar en Haloween y cojear muchísimo… Y por supuesto, TODO el mundo me pisaba en el mismo sitio, yo creo que no me han pisado tantas veces en toda mi vida.
- ¿Perteneces a alguna asociación o algún grupo de apoyo para la gente que tiene tu enfermedad?
No, creo que pertenecer a una asociación solo provocaría que la enfermedad estuviera mucho más presente en mi vida de lo que ya está. Pero entiendo y respeto que haya gente que lo necesite. Además, sé que las asociaciones hacen mucho por nosotros: Justo cuando me diagnosticaron, estaban luchando porque la medicación contra la psoriasis estuviera subvencionada por la Seguridad Social (en muchos casos no lo está, porque al ser cremas y champús, se considera un tratamiento estético).
- ¿Se te hace duro el tratamiento pautado por tus especialistas?
Ahora no, porque aunque me lo tengan que administrar en el hospital, voy muy contenta: El trato es fantástico, la enfermera que me atiende es una maravilla, y no tengo queja alguna. Desde aquí, un abrazo muy grande y un GRACIAS aún mayor al equipo de dermatología del Hospital de la Princesa de Madrid, así como al personal de la U.M.A, sobre todo a Angelines, que pincha como nadie!
En mi tratamiento anterior (Metrotrexate) lo pasé fatal por los efectos secundarios: Las nauseas no me dejaban ni hablar, estaba tan cansada que no podía ni limpiar mi casa y en general, me sentía más enferma por la medicación que por la enfermedad en sí.
- Cuéntanos un poco, ¿Tiene algún deber diario una persona con psoriasis en las uñas?
Depende del momento de la enfermedad y del desencadenante que tenga cada uno: Hay determinados “hábitos” que pueden provocar brotes, así que lo primero es evitarlos. En mi caso por ejemplo, tengo brotes por estres, así que intento evitar cualquier gran disgusto o verme demasiado sobrepasada por las cosas que tengo que hacer. Otra gente por ejemplo tiene que evitar ciertas comidas, porque por lo visto los lácteos y las carnes grasas tampoco ayudan mucho.
Por otro lado, la higiene en las uñas tiene que ser muy escrupulosa, porque como se levantan de su lecho, tenemos tendencia a coger hongos, y ya es lo que nos faltaba…Si estás en pleno tratamiento, es posible que te veas rodeado de una cantidad enorme de cremas, lacas, etc que generalmente se ponen de noche, por lo que antes de irte a dormir tienes que llevar a cabo todo un ritual.
- Para que nos hagamos una idea, nos gustaría que nos explicaras en qué consiste ese tratamiento pautado, como por ejemplo, ¿Duele? ¿Algún efecto secundario?
Yo he usado 3 diferentes:
- Empecé con las cremas, que nunca provocaron mejoría alguna. En este caso hay varias cosas a tener en cuenta:
- El precio: Cuestan una pasta.
- Generalmente se ponen de noche, así que para que actúen como tienen que actuar, te cubres las uñas con plástico. Acabas pareciendo una versión plastificada de Eduardo Manostijeras
- Suelen llevar Corticoides, así que hay que tener en cuenta el temido “Efecto Rebote”
- Si la uña está muy mal, hay que quitarla. Para eso se receta una crema que reblandece la uña para que te la vayas cortando poco a poco. Y para que lo vamos a negar… DUELE.
- Metrotrexate: Es un tratamiento que se usa también para el Cáncer de Pulmón, Leucemia y algunos tumores. Aquí vinieron todos los efectos secundarios del mundo: Nauseas, mareos, dolor de cuerpo, cansancio, caída de pelo, bajada de defensas…. Los días que me medicaba (2 a la semana) generalmente no me podía ni mover de las nauseas.
- Remicade: Al que se le ocurrió aplicarlo en pacientes con Psoriasis habría que ponerle un monumento! Se trata de un suero que se inyecta a través de una vía cada X tiempo determinado (Semana 0, Semana 2, Semana 6 y luego cada 2 meses). Como efecto secundario, se sabe que si la persona ha tenido contacto con el bacilo de la Tuberculosis (como fue mi caso), esta medicación provoca brotes de esa enfermedad, por lo que hay que tomar un tratamiento profiláctico (1 pastilla diaria durante 9 meses). En general hay que tener mucho cuidado con las infecciones respiratorias. Yo por suerte lo único que he tenido ha sido una faringitis. Me ha durado casi un mes, pero por lo demás no ha sido nada. Y dolor… si contamos el pinchazo de la vía… En cualquier caso, con ésta medicación hay que tener en cuenta una cosa muy importante: Se utiliza desde hace menos de 10 años, por lo que los efectos secundarios a largo plazo se desconocen. Por eso, para poder acceder a ésta medicación, el paciente tiene que haber pasado por todas las anteriores sin éxito.
- Y para acabar, explicanos, ¿Qué te gustaría que la gente supiese de tu enfermedad? ¿Con qué te agradaría que se quedase cualquier persona que lea esta entrevista?
Sobre todo, que NO ES CONTAGIOSA. Me gustaría que la gente supiera que aunque pueda parecer una enfermedad meramente estética, es una enfermedad dolorosa, incómoda, y difícil de controlar. Creo que si la gente supiera a lo que nos enfrentamos cuando tenemos un brote nos miraría con menos asco y con más respeto.
| Unas manos estupendas!! :-P |
Queremos cerrar esta estupenda entrevista con esta fotografía, la hemos pedido "prestada" del blog de Drew, son sus manos, para que veáis que con un correcto tratamiento y las medidas terapéuticas óptimas se puede llegar a tener unas uñas casi normales, como ella misma dice.
Como sabéis, Enero y Febrero son dos de los meses con más tensión para un estudiante universitario, sí, el temido período de exámenes hace acto de presencia y justo en ese momento nos ponemos a pensar en el por qué de haber perdido tanto tiempo y no estudiar más! Después es cuando dices, en esta semana (o dos) que me quedan para el primer examen voy a recuperar el tiempo perdido, pero, posteriormente te pregunta tu cerebro: ¿Por qué me engañas de ese modo?En fin, que los exámenes son unas simples pruebas que no nos pueden amargar la existencia, o al menos esa es la filosofía que decidí adoptar debido a mi corta experiencia universitaria y extrauniversitaria. Cada uno tiene sus tretas para pasar el mal trago de las evaluaciones, y en este post os voy a contar cómo los he pasado yo:
- Examen 1: Medicina Preventiva "Seguridad de un amanecer"
Te lo preparas con ilusión, es el primero, quieres empezar bien y te multiplicas X2 para repasarte todo unas cuantas veces. No sé por qué, pero mi mente trabaja mejor por las noches (no ser malpensados!), así que cambias los ritmos circadianos de tu cuerpo y empiezas a adoptar el hábito de empezar a estudiar a media tarde y alargar hasta casi ver amanecer, que por cierto os lo recomiendo!. De ahí el título de este examen, se unieron la seguridad con la que iba, y unos cuantos amaneceres a mi espalda.- Examen 2: Obstetricia "La confianza de otro amanecer"
Creo que es el examen con el que más he disfrutado y por ello, en el que más nota he sacado, siempre he pensado que lo uno va estrechamente ligado a lo otro. En este segundo examen ya no tienes tantas ansias por repasar mil veces, la seguridad ya te la da, el hecho de haber aprobado el anterior, me dio mucha confianza. Seguro que más de uno de vosotros coincidiría conmigo, la confianza es una gran amiga a la hora de ponerse delante de un libro. Como decía, me divertí, redescubrí esta asignatura, me resulta apasionante el estudio y cuidado de una embarazada y su futuro hijo por no hablar de la cantidad de cosas interesantes que se aprenden! Por todo ello, le pongo ese título.
- Examen 3: Cirugía torácica "¿Amanece más tarde?"
Aquí sigues viendo amanecer, pero con una diferencia, las noches se te van haciendo más pesadas, te va costando más sentarte delante de los apuntes, aguantas menos entre descanso y descanso y alargas más estos. En definitiva, se nota que llevas dos semanas y media de exámenes y otras tantas de estudio sin parar. Empiezas a adoptar eso de, hacer comida rápida y cenar aún más rápida, como por ejemplo, mi alimentación en este examen fue de: nada de desayunar (me levantaba casi al medio día), pasta para comer o arroz cuando te levantabas con ganas (pocas), y para cenar un bol de cereales con leche o en su defecto, un surtido variado y repetitivo de entremeses (o "engañifa" como lo llaman algunos XD). En este examen lo pasé bastante mal, el libro/apuntes eran bastante pesados y la cabeza ya no te funciona con la misma agilidad, hasta tal punto que una noche tuve un pico de agobiación y ni corto ni perezoso, me tumbé en el sofá a escuchar soul (Luther Vandroos increíble...), os lo recomiendo!. A la noche siguiente, ya cansado de repasarme tanto lo mismo, decidí pegar folios en las paredes a modo de pizarra y obsesionarme con mi rotulador "carioca" negro a hacer esquemas! Por Dios! Ahora sé el ímpetu que sienten algunos profesores cuando se ponen delante de la pizarra!
- Examen 4: Cirugía Digestiva "¡Qué bonito es ver amanecer!"
20 temas por delante, sólo 4 días desde el último examen para repasarme todo otra vez, por no sumar el cansancio que llevaba acumulado ya. Pero por ser el último, parece que el cuerpo te vuelve a responder; tu mente vuelve a medio disfrutar estudiando y la memoria/confianza vuelven a establecer amistad contigo (os acordáis de la famosa frase de la infancia?? Ahora te ajunto, ahora no te ajunto!, pues igual...) y todo vuelve a ir rodado. Más que nada no es porque me gustase la asignatura, era por el hecho de que en pocos amaneceres volvía a mi casa, que como bien se dice, "en ningún lado como en casa!". Aquí no os voy a describir mi alimentación porque no quiero que me internéis en un psiquiátrico, mejor así jeje.
En definitiva, me he "divertido" en este período de exámenes, han ido bien y en todo momento he tenido a varias personas a mi lado apoyándome y animándome a pensar que soy muy bueno en esto de la medicina (ilusos XD), en particular, agradecerle a la co-autora de este blog aguantarme todas mis inquietudes, agobios, depresiones pasajeras y miles de cosas más pues sabéis que es importante tener un gurú al lado tuya, y yo tengo el mío! Gracias!!!. Por supuesto, os agradezco a muchos de vosotros el ánimo que nos habéis dedicado en estos días, volvemos a decir, que lo interesante de haber creado esto, no es el blog en sí, sino la gente que estamos conociendo con ello!
Muchas gracias a todos!
¿Quién había dicho que los estudiantes de medicina sólo creábamos peligro? Totalmente falso, nosotros también tenemos infinidad de contratiempos y riesgos por los que tenemos que pasar como campeones y en esta historia se demuestra.
Estaba en tercero de medicina, ese año fue el traslado desde mi otra universidad (Lleida) a la facultad de Murcia, y claro, uno quiere empezar con buen pie y más aún si las primeras prácticas son las de cirugía, pues tenía muchísimas ganas de entrar ya en un quirófano. Como decía, estaba en mis primeros días de adaptación, esa fase en la que no sabes si lo blanco es blanco o lo negro es negro y eso evidentemente, te hace estar un pelín torpe. Aquella mañana la recuerdo como una de las que con más entusiasmo me he levantado de mi vida, empezaban las prácticas de introducción a la cirugía y la intriga me llevaba en volandas al hospital. Tantas ganas por llegar tenía que ni desayuné (quedaos con este dato, parece que no, pero es importante).
Nos juntaron a nuestro grupo para presentarnos la semana de prácticas y repartirnos en subgrupos de 2 para no masificar cada quirófano ya que, hay que recordar que nosotros somos una especie de parásitos semanales del médico que nos toque, y tampoco es plan de molestar demasiado con nuestra presencia. Sin más dilación, nos fueron nombrando y cual fue mi sorpresa, que desde aquella misma mañana íbamos a entrar en quirófano. Sin más nos fuimos a los vestuarios a vestirnos de hombrecillos y mujercillas verdes para poder entrar en tan ansiada sala.
A nosotros nos tocó en neurocirugía. Para que os hagáis una idea, el primer día entramos en el quirófano en el que se hacen operaciones de las más complicadas, pero bueno, como se suele decir, ya que vamos, vamos a lo grande!. Allá nos presentamos y llegamos justo en el momento en el que el cirujano se disponía a empezar a abrir el cráneo. Los ojos como platos tenía, había pasado de no haber visto nunca una operación a ver cómo pueden abrir nuestra dura cabeza y acceder al cerebro (tumor en el cerebro tenía este paciente, no recuerdo de qué tipo). Pasados unos minutos, quitó el hueso y casi se podía ver claramente ya el cerebro (o los sesos coloquialmente hablando), mis globos oculares en este momento ya se salían de sus órbitas. Tan abiertos estaban que empecé a ver borroso, sí, estaba empezando a ver todo empañado, puntitos en el aire, las cosas moverse de su sitio sin explicación...en definitiva, me estaba empezando a dar un mareo como pocos en mi vida! Inteligente de mí, pensé, si cierro los ojos, no veré todo dar vueltas y quizás se me pase, craso error. El mareo fue a más, las piernas ya casi me temblaban cuando de repente escuché una vocecita a lo lejos que me preguntaba si estaba mareado, a lo que yo contesté -no sé cómo- Sí!!. Era la enfermera asistente a la operación. Después me dijo:
- Mira, enfrente tuya tienes dos sillas, corre y siéntate antes de que te caigas!
Allá que fui yo, veía como cuando ves por una rendija entre unas vayas, o cuando te han puesto delante de tus ojos un gran foco blanco que te impide ver con certeza. Sería para haberme grabado, iba dando bandazos de un lado a otro hasta que ya no pude más y pregunté otra vez:
- Perdón, pero es que no las veo, ¿¡Dónde están!?
- Déjate caer, las tienes justo detrás! -contestó apresuradamente la enfermera-.
Os podéis imaginar, caí desplomado, aliviado por no haberme abierto la crisma contra el suelo. Pasados unos minutos, otra enfermera que andaba por allí me acompañó al antequirófano, donde había bombones y zumo, ya que, recordad, listo de mí no había desayunado aquella feliz mañana y muy probablemente la tensión si que se me calló al suelo después de ver aquel espectáculo. Eso sí, me atiborré a bombones Nestlé Caja Roja y con aquel “chute” de glucosa volví a aquella sala para afrontar el resto de la operación como un campeón!
Para los más curiosos, ya no me volví a marear más aquella mañana y en ningún quirófano más. Bueno, existe un “pero”, aunque esa será otra historia! Jeje.
Moraleja: a los estudiantes de medicina también les peligra su integridad, aunque viendo lo que algunos provocan a los pacientes (¡¡ Uuyy, Perdón !!), estamos en un estado de equilibrio continuo: creamos y recibimos riesgos!
Supongo que la mayoría de vosotros sabe en mayor o menor magnitud lo que significa que una mujer sea "nodriza", pero vamos a profundizar un poco más en ello y nos hemos propuesto que sepáis cosas curiosas sobre estas "madres". Para una mejor comprensión os desglosamos el tema:
Definición
Un ama de crianza, ama de lecho o nodriza es una mujer que amamanta a un lactante que no es su hijo (Wikipedia).
Un poco de historia
Esta práctica se remonta varios siglos atrás. Se tienen las primeras constancias en el s. XVII donde se recogen casos de madres nodrizas que daban de amamantar a la prole de la realeza. De todos es bien sabido, que antaño era muy complicado sacar los hijos adelante, las infecciones, mala alimentación y pobreza hacía muy complicado que un neonato superase los 3 años de vida (y en algunas épocas no pasaban del primero). Como dato curioso, Felipe IV tuvo once hijos legítimos (y se especula que otros cuarenta ilegítimos, sí habéis leído bien), de los cuales sólo llegó uno a la edad adulta, Carlos II. Ante tal situación, se extremaban los cuidados con los descendientes y futuros reyes de las cortes, y uno de estas medidas "profilácticas" era asegurar el buen amamantamiento del niño en los primeros meses. Pero por otra parte, el dar de mamar se consideraba en algunas épocas o culturas, como un acto nada lustroso e impropio para las reinas, o simplemente, estas no querían, así que, se buscaban mujeres para tal fin. No creáis que se elegía a cualquiera, debían de pasar una serie de requisitos, como por ejemplo:
- Debían estar "sanas, hermosas y con leche asaz"
- Ser de "casta pura" (no podían ser judías ni musulmanes)
- Tenían que ser de "buenas costumbres y no sañudas
Estos "criterios de selección" se fueron modernizando e incluso en las Cortes borbónicas la elección de las nodrizas era ya toda una especialidad, mirad:
- Tener una edad entre 19-26 años
- Complexión robusta y buena conducta moral
- Estar criando el segundo o tercer hijo; es decir, haber tenido al menso dos partos
- Leche, no más de 90 días
- No haber criado hijos ajenos
- Estar vacunada
- Ni ella ni su marido, ni familiares de ambos, haber padecido enfermedades de la piel
- Será circunstancia preferente que la ocupación de su marido sea la del cultivo del campo
Como veis, era una práctica muy habitual y perfectamente contemplada como reconocida, tanto es, que se presume que Carlos II tuvo 31 nodrizas más 62 de reserva, increíble!.
Explicación fisiológica
Seguro que muchos de vosotros os preguntaréis cómo es posible que una mujer pueda amamantar tanto a sus hijos como a los otros y que no se le acabe la leche. Su explicación (como casi todo) tiene su por qué científico y os lo explicamos fácil y rápido; una mujer puede dar de mamar a su hijo, debido en primer lugar al reflejo de succión del niño que estimula la secreción de una hormona llamada prolactina, que es la encargada de fabricar la leche. Pues bien, mientras que el niño siga mamando (y por consiguiente, succionando el pezón materno) se seguirá sintetizando prolactina y la madre seguirá teniendo leche, teniendo además esta actividad una función anticonceptiva, ya que inhibe la secreción hipotalámica de GnRH y, por tanto, se inhibe la secreción hipofisaria de FSH y LH, manteniendo a la madre en amenorrea (no tiene menstruación). Eso sí, la madre no podrá quedar embarazada teniendo niveles óptimos de prolactina, lo cual se consigue, dando de mamar cada 3 horas al pequeño, si no, es posible que vuelva la menstruación y por tanto en pocos meses volver a poder quedar embarazada (los primeros ciclos menstruales suelen ser anovulatorios).
En la actualidad
Hoy por hoy, no es una práctica que se siga realizando (al menos no hemos encontrado ningún caso por internet), ya que se promueve que la madre amamante a su hijo (mil y un efectos beneficiarios tanto para la mamá como para su pequeño) y si no es posible esto, existen sucedáneos de leche materna que cubren los requerimientos energéticos del niño (las empresas lácteas han evolucionado este tema en los últimos años). Pero por otra parte, sí que existen bancos de leche materna, donde, de forma altruista (a diferencia de en la antigüedad que era por dinero) una mujer puede donar su leche. Esta leche (que ha pasado los respectivos controles) sirve para los niños hospitalizados o incluso para la investigación, entre otros; eso sí, estos bancos están supeditados al consumo dentro del Hospital donde están ubicados.
¿Qué opináis sobre estas mujeres? Esperamos que os haya resultado curioso el post!!
Artículos de consulta:
ARROYO MARTÍN, Francisco. Las nodrizas en la Corte de los Austrias.
http://franciscoarroyo.blogspot.com/2008/01/las-nodrizas-en-la-corte-de-los.html.
http://franciscoarroyo.blogspot.com/2008/01/las-nodrizas-en-la-corte-de-los.html.
Nodrizas o bancos de leche materna
Gracias a noticias como la que hemos visto en las noticias este medio día, esta sección de “curiosidades médicas” goza de tan buena salud, lo vais a comprender en breve el por qué.
Como bien vaticinaron los ministros y gente del mundo de la estadística tiempo atrás, en la mayoría de los hogares españoles habría internet en un futuro próximo, y hoy día, ese futuro ha llegado y con una pequeña sorpresa. Seguro, que más de un lector posee en su casa el tan famoso aparato llamado “router”, necesario para conectarnos vía WIFI, por ondas del mismo nombre, a internet sin cables desde nuestro ordenador. Pues bien, según hemos podido saber, algunas personas son alérgicas a las tan famosas ondas WIFI. Sí, como lo leéis; se ha llevado un estudio en Barcelona, que sugiere que existen personas alérgicas a las ondas electromagnéticas emitidas por las ondas WIFI. El médico consultor sénior del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínic de Barcelona, Joaquín Fernández Solá, ha alertado sobre la situación, precisando que, estas personas no es que sufran técnicamente una alergia a estos campos magnéticos, sino que desarrollan una “sensibilidad” que manifiestan con:
- Ansiedad
- Vómitos
- Dolor de cabeza
- Migrañas
- Tos
- Escozor de ojos
- Irritabilidad
- insomnio
- Eccemas en la piel
El mencionado hospital, ha atendido en los últimos tres años a un centenar de pacientes con esta sensibilidad, aunque se advierte que podrían ser más a largo plazo.
Puntualizando un poco más, en las noticias, salía una mujer que presentaba dichos síntomas y que incluso tenía un aparato que media las frecuencias, mudándose al comedor para poder dormir llegando al punto de pedir a sus vecinos que apagasen sus respectivos routers por las noches para disminuir la cantidad de ondas
Con noticias como esta, toma más cuerpo la idea de que todo lo que inventamos, en la mayoría de los casos, tiene algún cariz perjudicial para nuestra salud y lo más grave, sin ni siquiera enterarnos!

















