Jueves 9 de Julio, último examen del curso y el más complicado. Asignatura de 23 créditos y 100 temas que estudiar, llamada "Patología general".
Sí, con medio verano ya casi consumido, tienes que seguir pegado a la silla de estudio con tus codos calurosos apoyados en tu maltrecha mesa de estudio de la época estudiando la asignatura más dura del año.
Bien, el día de antes llega y los nervios empiezan a instalarse en tu estómago, pero en vez de mariposillas parecían murciélagos ávidos de morder y morder, ¿resultado? Ni 10 minutos seguidos sentado estudiando. Te levantas, miras por la ventana a la gente disfrutando ya del verano, vuelves a poner el aire acondicionado porque el calor murciano te achicharra las neuronas, coges un yogurt, juegas con tu pelotita antiestrés que mola un huevo, te metes en la página web tal, te lleva a la otra cual...perdón, sigo estudiando. Tú quieres, enserio, pero tu mente está ya en "cerrado por vacaciones" y sólo piensa en "es mi último examen, mi beca depende de él y yo no tengo más ganas de estudiar". Estaba agotado.










