Hoy tenía que pasarme por aquí. Llega un momento en el que, contárselo a alguien se queda corto y necesitas contártelo a ti mismo aunque sea en forma de entrada de un simple blog. Dejar que tus dedos aporreen unas negras teclas agarradas a una noche quizás inspiradora. Permitir que fluyan las palabras, dejar salir las sensaciones, los sentimientos...es algo que deberíamos hacer más a menudo. Alguien decía eso de "vomitar letras".
Sí, ha sido una semana, la pasada, difícil. Una de esas en las que todo te parece extraño, en las que experimentas pensamientos distintos, te levantas cada día como aquel borracho que rendía cuentas a su botella medio vacía, como un pintor que no vende su arte efímero o como un cantautor jodido por los fracasos. Es extraño, en la vida nos enseñan a miles de cosas pero se olvidan de decirnos los protocolos a seguir para no hacer daño al prójimo. Sólo nos vendieron eso de ser buenos e intentar que todos comamos de la perdiz del final feliz. Basura.